La única forma de resolver conflictos es el verdadero diálogo

Editorial 20 de marzo de 2016 Por
.
casa-de-gobierno1

Se viven momentos que van a quedar marcados en la historia de la provincia que uno eligió para vivir, por oportunidades laborales, por tranquilidad, seguridad de los hijos y la familia, por lo incomparable de sus paisajes y por cada una de las decisiones que particularmente llevó a la población llegar a estas latitudes.
Una sociedad cosmopolita como otras, con un marcado egoísmo individualista. El consumismo continuo a flor de piel y el tratar de “acomodarse” para tener un pasar mejor, lejos de los que fueron más cercanos, de la idiosincrasia arrastrada de cada rincón de la Argentina. Todo cuesta un poco más en esta bendita Tierra del Fuego, sacrificio y esfuerzo, palabras cotidianas en pos de ese bienestar tan ansiado para los que nunca terminan de arribar. Los más antiguos saben de esas luchas, los no tanto lo perciben día a día, los recién llegados lo aprenden paulatinamente.
Estos son tiempos difíciles en Tierra del Fuego. En un contexto nacional con cambio de Gobierno incluido no somos la excepción. La historia del terruño es amplia, no así la de la provincia, ya que somos la más joven de la Republica. Aquí es donde quiero empezar a referirme, y quizás o no, se puedan interpretar algunas cuestiones que nos atraviesan y nos enfrentan como integrantes de una comunidad organizada, ¿organizada?.
Hoy muchos hablan y acusan a otros de defender privilegios, los otros de cercenamiento de derechos y condiciones de vida cambiadas. Como dije antes, el contexto nacional no es alentador, un dólar a 15, 03 al momento de escribir estas líneas, estaba a 9.75 el 10 de diciembre de 2015, la suba indica un 54 % de devaluación de nuestros ingresos, solo por eso. Si a ese contexto, le adosamos los bruscos incrementos de precios en las góndolas de los supermercados, en alquileres, en gastos corrientes de una familia el combo es explosivo. Sin aumentos desde la fecha mencionada a la actualidad.
Pues bien, lo nacional viene estrechamente relacionado, porque vivimos en una isla, pero los inescrupulosos empresarios que regulan los mercados también inciden aquí. En este marco, el Gobierno que ganó las elecciones en TDF, no suponía actuar en consonancia al Nacional, un alineamiento incondicional hubiese sido lo menos esperado por quienes confiaron su voto a un proyecto de cambio en la provincia. No obstante las acciones tomadas, en “beneficio” de mejorar la calidad de vida de los fueguinos, muy lejos de ese objetivo han quedado a mi humilde entender.
Muy lejos de polemizar o enfrentarme a los que piensan diferente, pero si defendiendo mis pensamientos y convicciones, sostengo que si hay privilegiados en la provincia, no fue por la clase trabajadora. Si existen jubilaciones de privilegio, no fue por ellos, si existen onerosas sumas que se llevan unos pocos, lo repito una vez más, no fue, no es por esta clase.
Si tenemos nuevos millonarios, que manejan el poder económico, dominando al poder político, ha de ser por otros intereses que no son precisamente los del pueblo.
Es la clase política, los que llegaron en algún momento al poder, los que se vieron beneficiados y beneficiaron a sus amigos a cambio de prebendas, leyes, decisiones, acciones u omisión que ostensiblemente perjudicaban al común de la gente.
Acaso me pregunto, ¿a quién se le hubiera ocurrido jubilar jueces, magistrados, funcionarios, con solo cinco años de aportes a nuestra Caja?¿Quién hubiese pensado saquear la misma Caja para regalar el dinero a privados que nunca la devolverían? ¿Quiénes crearían leyes para estatizar una deuda que los nuevos ricos no se harían cargo?¿Quiénes pensarían nuevas leyes para que el Estado devuelva ese dinero, ya estatizado a la Caja?¿Quiénes transformarían en leyes pedidos de endeudamientos que nunca llegarían a su destino, llámese Puerto, obras de infraestructura, etc.? ¿Quiénes se negarían a pagar deudas que por ley estaban obligados? ¿Quiénes sostendrían que la Caja es deficitaria y sistemáticamente endeudan al Organismo de Seguridad Social?
Ellos, los que no tienen intenciones de hacerse cargo del pasado oscuro, los que pretenden el ajuste como receta mágica, los siempre oficialistas, ya que no poseen ideología política, son siempre obsecuentes del gobierno de turno. Los que nunca plantean la verdad por miedo a no ser votados, traicionando cruelmente a los que confiaron. Los bien denominados BUITRES de adentro, que apoyan a los de afuera.
A modo de reflexión sostengo, es totalmente injusto jubilaciones de 70 mil a 150 mil o 200 mil pesos, pero no estarían vigentes sino hubiera existido la moneda de cambio entre el sector político y el judicial. También es injusto que un trabajador de energía se cuelgue de un poste de luz con cierta edad, o un empleado de obras sanitarias cabe zanjas en pleno invierno porque se rompen las cañerías por falta de inversión, que una docente con más de 50 años deba estar frente a un grado, que un obrero municipal salga de madrugada a limpiar nieve durante años, y así muchos casos más. Lo hecho, hecho está, el futuro se puede cambiar. Innumerables son las cosas para mejorar en el IPAUSS, con un verdadero diálogo entre quienes conocen cada uno de los tantísimos sectores de trabajo existentes en el Estado provincial. No por imposición, no con el atropello, no con la soberbia, no aplicando el Poder por el Poder mismo. Pero creo que las mágicas recetas de ajuste e incremento de impuestos deberían formar parte del pasado en la Argentina y la provincia, aunque el retroceso es lamentablemente indudable en este marco de un país en el que la extorsión y los endeudamientos por generaciones parecen vitales para “salir adelante”.
La provincia requiere y necesita de ese diálogo urgente, no el diálogo inventado con sectores afines solamente. En el disenso se puede encontrar soluciones. Solo la madurez de nuestra clase política podrá resolver la delicada situación, ese tenso aire que se respira que no sea la antesala de lamentables sucesos que marquen a fuego nuestra joven historia. Porque la historia no se los perdonará, la clase trabajadora tampoco. No hay públicos, ni privados en esta clase, el trabajador es uno solo, el problema más temprano que tarde lo sufriremos todos. Y los responsables de decidir por nosotros deben estar y nosotros exigirles que estén a la altura de las circunstancias.
Para que no se repita la historia de 1989, la semana santa del 95’, los muertos del 2001, ni el mayo de 2013, es que desde mi postura de ciudadano planteo este punto de vista.
Marcelo Casanova-

Te puede interesar